Terminas la boda con las tarjetas a punto de reventar, la entrega encima y el disco de archivo casi lleno. El DNG con pérdida es un formato que Adobe presentó en 2012 y que sigue resolviendo justo ese problema: archivos mucho más ligeros que un RAW, sin caer en las limitaciones de un JPEG.

LA IDEA EN 20 SEGUNDOS

El DNG con pérdida recorta información para pesar como un JPEG de alta calidad, pero mantiene la estructura de un RAW: sigues pudiendo cambiar el balance de blancos, recuperar luces y sombras y usar el perfil de tu cámara. Para archivar bodas ya entregadas y copias secundarias es una herramienta muy útil. Para los trabajos donde cada matiz es oro, guarda el original.

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Qué es y de dónde sale

Adobe lleva años intentando estandarizar los formatos RAW con el DNG. En 2012 añadió una variante comprimida: el DNG con pérdida. La idea era ofrecer lo mejor de dos mundos, un archivo con calidad suficiente para editar sin dramas y un tamaño que no te obligue a comprar disco cada temporada.

No es tan conocido como el DNG sin pérdida, pero conserva lo importante: sigue siendo un archivo pensado para revelar en Lightroom o Camera Raw. Hay compresión y sí, se pierde algo de información. Si disparas con buena técnica y expones bien, lo más probable es que no lo notes.

No lo confundas con exportar a JPEG. Un JPEG ya lleva aplicados contraste, balance de blancos y un espacio de color cerrado. El DNG con pérdida no: los datos siguen siendo lineales y editables.

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Qué le pasa a la información

Para que los archivos pesen menos, Adobe guarda menos niveles tonales por canal. Un RAW normal captura entre 12 y 14 bits: de 4.096 a 16.384 niveles de luz por canal. El DNG con pérdida clásico —el que Adobe usó de 2012 a 2023— trabaja con unos 8 bits efectivos por canal, 256 niveles. El códec JPEG-XL que llegó después cambia ese techo, y lo vemos en el punto siguiente.

La clave está en cómo se hace ese recorte. No es lo mismo tirar información de una imagen ya procesada que hacerlo sobre los datos crudos del sensor.

  1. Se pasa la imagen a lineal.Sin las curvas de luz que se aplican al final del revelado. Se trabaja con lo que sale del sensor.
  2. Se comprime esa imagen lineal.Con un códec tipo JPEG, pero sobre los datos crudos, no sobre una imagen ya interpretada como haría la cámara.
  3. Se añade un ruido mínimo.Un dithering casi imperceptible que suaviza las transiciones y evita la posterización, esos saltos bruscos entre tonos.

¿El precio? Pierdes algo de detalle en las zonas con cambios de luz muy suaves, la gradación tonal. Pero a diferencia de un JPEG, la imagen sigue en un formato abierto: sin curva de contraste fija, sin espacio de color cerrado. Aún puedes trabajarla con bastante libertad.

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JPEG-XL, la vuelta de tuerca de 2023

Con Lightroom Classic 13, a finales de 2023, Adobe cambió el códec JPEG de toda la vida por JPEG-XL en la compresión de sus DNG derivados. Es un cambio silencioso, pero relevante para quien vive entre RAW y ediciones: cuando aplicas Denoise con IA o trabajas en HDR, Lightroom guarda el resultado con un formato más moderno.

  • Comprime mejor: menos peso con menos pérdida de calidad.
  • Admite hasta 32 bits por canal, frente a los 8 del JPEG clásico.
  • Se lleva bien con espacios de color amplios.
  • Protege mejor las gradaciones de luz que tanto cuidamos en postproducción.

Este códec es ya el que Lightroom usa para comprimir los DNG con pérdida, tanto en la conversión normal de un RAW como en los DNG que genera al aplicar Denoise con IA o al montar un HDR. La dirección está clara: archivos más ligeros, más flexibles y con cada vez menos peaje entre calidad y espacio.

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Cuánto espacio ahorras

Aquí es donde el formato se gana el sueldo. El DNG con pérdida se comporta como un RAW al editar, pero con la dieta de un JPEG. Estos son tres casos reales.

¿Y esto en la práctica? El fotógrafo John Caz convirtió 30.000 RAW de Fuji a DNG con pérdida y contó el resultado.

UN CASO REAL · 30.000 RAW DE FUJI

960 GBArchivos RAW originales
110 GBTras convertir a DNG con pérdida
−89 %Espacio recuperado
Diez veces más fotos en el mismo disco. Si hoy tienes 1.000 RAW que llenan la unidad, con DNG con pérdida cabrían unas 2.000 más. Fuente: Photoshopeando.

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Qué conservas y qué pierdes

Lo interesante no es tanto lo que se pierde como lo que no se pierde.

  1. Flexibilidad de revelado.Cambias balance de blancos, recuperas sombras y altas luces, usas los perfiles de color de la cámara y trabajas en el espacio nativo del sensor. Todo lo que un JPEG ya ha cocinado y no se deshace.
  2. Detalle y gradaciones.Al subexponer y luego levantar 1 EV, el DNG con pérdida aguanta casi como un RAW completo. El JPEG empieza a crujir con posterización en cuanto lo tocas.
  3. Artefactos bajo control.A tamaño normal, DNG con pérdida y RAW se ven iguales. Solo al ampliar al 400 % aparecen pequeños artefactos en las texturas más finas.
  4. Ajustes dentro del archivo.Como buen formato RAW, guarda tus ediciones en el propio archivo. Tienes copias de seguridad editables sin depender del catálogo de Lightroom.
  5. Aspecto idéntico al RAW.En revisión a tamaño normal es casi imposible distinguirlos. Las diferencias aparecen al destripar píxeles o con ajustes muy extremos.
Lo que sí sacrificas: margen para ajustes brutales. Si sabes que vas a levantar una sombra tres pasos o rescatar una luz al borde del recorte, ese trabajo pide el RAW original.

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Cómo convertirlo en Lightroom

Es sencillo. En Lightroom Classic:

  1. Selecciona las fotos.Las que quieras archivar en formato ligero.
  2. Biblioteca → Convertir foto(s) a DNG.También puedes hacerlo al exportar.
  3. Marca «Usar compresión con pérdida».Es la casilla que activa este modo.
  4. Ajusta la vista previa si quieres.Una previa mediana suele ser buen equilibrio entre peso y comodidad al ojear.
  5. Acepta.Tus RAW pasan a DNG con dieta y conservan todos tus ajustes.
Antes de borrar los originales, ten la conversión verificada y en tu copia de seguridad. La compresión con pérdida no tiene marcha atrás.

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Cuándo sí y cuándo no

El DNG con pérdida es para los momentos en los que necesitas equilibrio entre calidad y espacio.

Úsalo enEvítalo en
Bodas ya entregadas que quieres archivar sin llenar el discoFotografía comercial de alto nivel: publicidad, moda editorial
Eventos y reportajes con miles de fotos por jornadaImágenes de rango dinámico extremo: HDR, contraluces fuertes
Copias de seguridad secundariasTomas donde vas a levantar mucho las sombras o rescatar luces quemadas
Envíos a clientes o a otro equipo de ediciónImpresiones grandes donde el detalle fino manda
Edición en portátil o tableta, lejos del NASTrabajos personales de portafolio que quieres tener siempre en origen

Comparativa rápida entre formatos

FormatoProfundidad por canalMargen de ediciónPeso frente al RAW
RAW12–14 bits · linealMáximo100 %
DNG con pérdida clásico~8 bits efectivos · linealCasi todo, con algo menos de margen10–35 %
DNG con pérdida + JPEG-XLhasta 32 bits · lineal (Denoise IA / HDR)Casi todo10–35 %
JPEG alta calidad8 bits · sRGB o Adobe RGBMuy limitado, todo «cocinado»20–30 %

RAW y DNG con pérdida guardan tus ajustes de Lightroom dentro del archivo. El DNG, además, mantiene independencia del catálogo. El JPEG no guarda ajustes editables ni metadatos completos.

Puedes usarlo en casi todo, salvo en esos trabajos top donde cada matiz es oro puro.

FAQ

Preguntas rápidas

¿El DNG con pérdida sigue siendo un RAW?

Mantiene la estructura de un archivo RAW: datos lineales, sin curva de contraste ni espacio de color cerrado. Cambias balance de blancos, recuperas luces y sombras y aplicas el perfil de la cámara. Hay compresión y algo de pérdida, pero editas casi como con el original.

¿Cuánto espacio ahorra frente a un RAW normal?

Entre un 65 % y un 88 % según la cámara. Un RAW de 25 MB suele quedar en 4 a 12 MB, muy cerca de un JPEG de alta calidad.

¿Cuándo no debería usarlo?

En trabajos donde cada matiz cuenta: publicidad, moda editorial, rango dinámico extremo, imágenes en las que vas a forzar sombras o luces, e impresiones grandes con detalle fino. Ahí guarda el RAW original.

¿Se nota la diferencia con el RAW a simple vista?

En revisión a tamaño normal es prácticamente imposible distinguirlos. Los artefactos aparecen al ampliar mucho o al forzar ajustes extremos.

¿Y la nueva compresión JPEG-XL?

Desde Lightroom Classic 13, es el códec de compresión de los DNG con pérdida, incluidos los que Adobe genera al aplicar Denoise con IA o al montar un HDR. Comprime mejor y admite más bits por canal, por encima de los 8 del JPEG clásico.

PARA RECORDAR

Un RAW comprimido no es un JPEG. Es un archivo que sigue dejándote trabajar.

Para archivar bodas entregadas, copias secundarias y reportajes de miles de fotos, el DNG con pérdida conserva casi todas las ventajas del RAW con el peso de un JPEG. Reserva el original para los trabajos donde vayas a apurar cada matiz.